Querido escritor, e...
 
Avisos
Vaciar todo

Querido escritor, es malo hasta que está terminado (en general).

Niko
 Niko
(@niko)
Renegado

Hace ya varios años que llevo escribiendo mi novela "Deadshington", la cual en el presente momento se encuentra en el ámbito narrativo por la mitad. Me ha pasado varias veces que a medida que iba juntando letras, hacía varias pausas y me preguntaba si estaba haciendo algo decente. Me ponía a leer lo que acababa de escribir y dudaba acerca si este párrafo mantendría enganchado al lector o suspiraría y dejaría de leer. Duele pensar que el trabajo al que tantísimas horas le has dedicado termine abandonado en el fondo de una repisa.

Lo cierto es que no soy el más adecuado para dar este tipo de mensajes; no soy un escritor profesional ni he terminado un solo libro, pero me gustaría hablar desde mi experiencia. Voy a enfocar este apartado desde otro punto de vista, concretamente en el del dibujo; yo hasta que no termino de perfilar la última línea, pienso que mi diseño está a la altura de ser obra de un simio con Parkinson. Cuando termino, considero que a lo mejor no está tan mal como pensaba, que la obra no estaba terminada y no se podía juzgar de la misma manera. Pero si ves que las cosas no van saliendo como planeaste desde el principio, es razonable plantearse si vamos por el buen camino.

Se recomienda a los escritores nóveles comenzar por microrrelatos o novelas ligeras para ir asentando el terreno a su carrera e ir ganando experiencia. Pero yo no soy así; a mí me gusta jugar en las grandes ligas y por eso mi obra me exige mínimo 400.000 palabras, en el momento actual dispongo de casi 175.000 de esas palabras.

Al tratar con semejante extensión de palabras, tienes que esforzarte más para que la trama avance a buen nivel, que haya subtramas con sentido y que impacten en la psicología del mundo y de los protagonistas, que los personajes cambien y el lector los vaya conociendo; sus miedos, objetivos y sueños. Un mundo creíble, variado y atractivo, entre otras.

Al ir escribiendo, me preguntaba si no estaba rellenando las páginas con diálogos cutres que no aportaban nada a la historia, si mis descripciones eran muy vagas y cutres o el comportamiento de los personajes era ilógico. Cuando comencé a escribir la obra, tuve que cambiar el principio unas tres veces; la primera toma sumergía al lector de lleno en el mundo, pero me parecía muy precipitado. La segunda vez tuvo un equilibrio que me gustó, pero no había por dónde continuarla sin bajar bastante el listón. A la tercera fue la vencida y es la que me ha permitido progresar hasta el día de hoy.  Es posible que te hayas puesto a leer lo que has escrito en la jornada de hoy y pienses que es un tanto mediocre, creo que es algo normal. Supongamos el siguiente texto:

"La agencia llevaba varios días siguiendo a aquel chico que actuaba como mensajero para la banda, tras seguir su vehículo; llegaron al punto de reunión, pero no había nadie. El mensajero se percató de la presencia de los detectives y huyó de la escena. Uno de los agentes se bajó del vehículo y lo persiguió a pie, mientras que su compañero intentaría cortarle el paso. Tras atravesar algunas calles, el joven delincuente cayó en manos de la justicia".

Este texto puede parecer simplón; no tenemos diálogo ni descripciones del entorno, tampoco hay mucho desarrollo de la acción. Cuando me topaba con este tipo de situaciones, me desanimaba y me preguntaba si de verdad esto tendría algún futuro. Y casi siempre la respuesta es afirmativa. Tras reeditar y releer varias veces los primeros capítulos de mi novela, cada vez estaba más satisfecho con lo que tenía ante mis ojos; el ir agregando escenas extra, nuevos detalles para los lectores más observadores y una mejor descripción del mundo y de los personajes al saber con qué estaba trabajando me era de lo más gratificante.

Creo que lo importante es que la obra avance sea lo que estemos escribiendo; ya sea cualquier tontería para rellenar la página o un evento clave en la narrativa de la historia. Para poder edificar se necesitan una bases, bases las cuales debemos de asentar con anterioridad, a partir de ellas podremos insertar las plantas y permitir que la obra siga adelante. 

Cuando se tienen unas bases, por muy malas que sean o aparenten, me veo capacitado para cambiarlas al ya tener algo con lo que trabajar, puedo extender esa trama con descripciones del ambiente que ayuden a sumergir al lector en el entorno y con expresiones y opiniones de los personajes que ayuden a hacerlos más humanos y realistas. Durante este proceso es normal que surjan tramas que no aparecían con anterioridad o que tus personajes se vuelvan contra ti y hagan algo que no tenía sentido en anteriores líneas. No es necesario ajustar esos cambios, yo sigo adelante a ver a dónde me llevan.

En resumidas cuentas; no importa lo malo que parezca, en mi caso, tiendo a ser muy exigente con mi trabajo y suelo buscar mas contras que pros. Deja primero que la obra avance de una forma u otra, que luego la trama se irá moldeando casi por su propia cuenta. Conforme iba terminando una parte de mi historia, se me ocurrió otra subtrama que podría agregar nuevas escenas y personajes que complementaran la trama, y de la cual estoy muy satisfecho (pese a que siga necesitando revisión y reedición).

Da igual que parezca una mierda, sigue adelante, no es tan malo como parece, ese documento de texto que tienes delante es tu diamante en bruto, solo que está lleno de imperfecciones, ¿y qué podemos hacer al respecto? Pulirlo.

 

-El único hombre que no fracasa es el que nunca ha intentado nada.

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Topic starter Respondido : 01/26/2022 11:53 PM
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